Coprofagia canina. ¡Qué asco!

May 30, 2012 by     No Comments    Posted under: Consejos sobre el carlino

¿Por qué comen caca los perros?

¿Sabías que algunos perros comen cacas? No creo que te resulte muy agradable este tema, pero bien cierto es que ocurre a menudo.
Yo he podido observar tal comportamiento en mis propias molosinas, recuerdo ver cómo se relamían después de engullir parte de una exquisita boñiga no identificada.
Estaban tan contentas que querían darme lametones faciales. Es nauseabundo.

Pues bien, hay varios tipos de coprofagia y varias razones que deriven a tal suceso escatológico. Espero que no os espeluznéis demasiado ni que os tengáis que comer una morcilla o un bocata de crema de cacao tras este post.
Los tres tipos de coprofagia son:
Autocoprofagia (cuando se come sus propias heces);
Coprofagia intraespecífica (cacas de otros perros)
E interespecífica (de otras especies).

Les gustan muchos tipos de cacas, normalmente les gusta la de vaca, oveja, caballo, humana… y especialmente de gato. En la variedad está el gusto.
Los que conviven con gatos suelen ir a visitar el arenero a ver si hay suerte. Debemos tener mucho cuidado porque las heces de gato pueden llevar el parásito Toxoplasmo que provoca la Toxoplasmosis.

Los motivos más habituales son:
Psicológicos: Por distintas razones como pueden ser, llamar la atención, aburrimiento, ansiedad, curiosidad, soledad, por imitación… es normal que las mamis con cachorros limpien la zona de excrementos de los nenes por limpieza e higiene y para no dejar rastro. Los cachorros se acostumbran a este hábito y continúan con la labor.

También puede ser fruto de un mal entendido, hacer caca “en tal sitio” es malo, pues ellos creen que hacer caca es malo directamente, así que se deshacen de su deliciosa caca para evitar un castigo. La solución es simple, hay que premiar al perro cuando defeque en su sitio.
Dicen que los perros sumisos se comen los excrementos de sus compañeros líderes, pero tal afirmación carece de pruebas.

Físicos: Para ingerir nutrientes, ya sea para sacar el máximo jugo o bien por falta de éstos por problemas de salud: pancreatitis, síndrome de mala absorción, insuficiencia pancreática, infecciones intestinales o exceso de alimentos excesivamente grasos

Placenteros: Por qué negarlo, a perros con buen paladar les encanta el sabor y más si pasan hambre, se las comen con más ganas. Tal cual suena.

Las soluciones que podemos ofrecer en cualquier caso son:
Dar bien de comer al molosino, pienso de calidad y cantidades correctas.
Limpieza en el lugar.
Hacerle caso y supervisarlo. Podemos animarlo a hacer ejercicio físico y mental para despistarlo de malos hábitos como éste.
Decir un – ¡No! Para evitar la ingesta y prevenir los parásitos internos y enfermedades víricas.

Si tu molosino hace esto, ya sabes lo que tienes que hacer, si continúa con el manjar, llévalo al veterinario para descartar cualquier problema de salud.

Suerte y mucha mierda 😉