¿Tu carlino está bien educado?

Nov 5, 2012 by     8 Comments    Posted under: Consejos sobre el carlino

16 Consejos clave para complementar el adiestramiento de tu carlino.

Antes de ponernos a adiestrar al carlino, enseñándole trucos como dar la patita, tumbarse, ladrar… es más importante la educación.

Tendremos que recordarle ciertas normas a lo largo de su vida.

Si está bien educado, la convivencia diaria será mucho más agradable y gratificante, tanto para nosotros como para nuestros peludos.

El carlino, a pesar de ser un perro de fácil manejo o de juguete, también es bastante cabezón y se hace el remolón poniéndote ojitos ¡mucho mejor que el gatito de Shrek! y a veces necesita algunas pautas básicas como cualquier otro perro.

He aquí los pilares de la educación canina:

1. Déjale claro quién manda, desde cachorro. O se te subirá a la chepa.

2. Recompénsalo cuando obedezca. No hace falta la chuche de siempre como premio, le dices cuatro tonterías o le magreas y seguro que estará encantado.

3. No le pegues ¡ni le grites!

4. Si le tienes que reñir, hazlo justo en el momento en que meta la gamba. Su madre le riñe cogiéndolo por la nuca, así que es buen sitio y con esas mollejas carlineras tendremos donde agarrar.

5. No dejes que el cachorro se flipe demasiado en los juegos. Y que no siempre gane en el tira y afloja, que tirando se dejan ahí los dientes y todo, cuando gruña ya se termina.

6. No te contradigas en las órdenes molosinas.

7. Comparte la casa con tu carlino, pero déjale claro cuál es su sitio.

8. Bríndale seguridad y no lo incites a la agresión. O será un loco sin control.

9. No te repitas pidiéndole una orden porque pierdes autoridad, ¡ay cansinos ansiosos! La paciencia es la madre de la ciencia.

10. Procura sociabilizarlo con más perros y personas desde pequeño. Es fácil, los pugs son sociables por naturaleza.

11. Si dejas atado al molosino con una cadena, le darán ganas de escaparse, déjale tres o cuatro metros para que tenga sensación de libertad.

12. No lo castigues excluyéndolo de la familia. Pasará de todo, qué triste.

13. La falta de palabras tiernas y de caricias puede deprimirlo. Esto es casi imposible ocurra con los carlinos porque ¡dan ganas de comérselos!.

14. Usa palabras cortas y sencillas porque las entiende. Yo a destiempo no puedo decir: toma, ni chuches, ni papomé (a comer), ni vamos, ni paseo, ni pipi y caca, ni calle… porque están al loro y se lo creen.

15. No lo ridiculices si es un tanto torpe… perderá la confianza en sí mismo y el respeto por la autoridad. Esto lo hacemos mucho cuando los disfrazamos, te ríes de él y se siente humillado, por eso tampoco podemos ponerle un nombre tonto, sin querer todos mostramos burla al decirlo.

16. Trátalo como a tu mejor amigo porque así seguro que lo es y siempre lo será.

Amén :3P

Recuerda que por las buenas siempre es mejor y que la paciencia y la constancia darán su fruto, pero controla que no te engatusen estos dulces peluches, está claro que son perros y hay que tratarlos como perros, por nuestro bien y sobre todo por su felicidad.

Os aconsejo un manual de adiestramiento muy útil, lo podéis ver aquí